Geometría
y ritmo en la pintura de Sabela Baña
El
vocabulario plástico de esta reconocida pintora gallega perteneciente
a las últimas generaciones abstractas, se centra en la repetición
alterna de varios elementos modulares con la combinación analítica
con la que va construyendo la totalidad de la obra. El triángulo,
el rectángulo, el círculo, el rombo o
el hexágono son algunos de los entramados lineales a través
de los cuales Sabela Baña realiza complexos ensayos de geometría,
donde forma y color responden a un código de relaciones y ritmos
determinados por la matemática. Ya sea mediante plantilla o a
pulso, el procedimiento pictórico de esta gran colorista y dibujante,
se caracteriza por la medida ejecución abstracta de líneas
rectas e curvas configurando redes espaciales en la superficie del soporte
para corroborar la naturaleza bidimensional de una pintura, sin embargo
caracterizada por la densidad del pigmento. Misturado con sustancias
que le otorgan espesor granulado, el color es en las obras de Sabela
Baña la máxima expresión da armonía y de
la belleza en estado puro. Cada cuadro configura un microcosmos en cuyo
orden interno intervienen diversos componentes constructivos guiados
siempre por el equilibrio unificado de la composición, donde
las partes se interrelacionan con un todo. La intensidad, el brillo
de cada campo cromático se acentúa mediante un proceso
pictórico basado en la aplicación cuidadosa de la materia
hasta alcanzar su más alto grado de saturación. Color,
vida, movimiento… Es la síntesis de un lenguaje abstracto
integral, pleno, absoluto… Pinturas como autenticas piezas musicales,
evocaciones visuales de armonía, llenas de hermosa sonoridad.
Amalia García Rubí