José Luis Méndez firmó un convenio que facilitará el intercambio de contenidos con Cuba
El Museo Nacional de Bellas Artes posee una espectacular colección de arte español
Imagen: Elena entre rosas, 1907. Joaquín Sorolla
El director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y la directora del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, Moraima Clavijo, han firmado este sábado un acuerdo marco que marca el comienzo de una estrecha colaboración entre ambas entidades.
El texto firmado en La Habana establece los márgenes de una cooperación cultural “centrada principalmente en el intercambio de exposiciones, para favorecer, de este modo, la difusión de la actividad creativa y el intercambio cultural”.
El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, fundado en 1913, es una institución que cuenta con una de las pinacotecas más importantes de América Latina, en la que reúne, entre las 47.000 piezas que posee, obras de arte procedentes de artistas europeos, junto a otras procedentes de la pintura colonial latinoamericana y norteamericana.
Parte de estos fondos se constituye por la colección de pintura española formada por obras de artistas tan destacados como Federico de Madrazo, Anglada Camarasa, Beruete, Esquivel, Fortuny, Eugenio Lucas, Joaquín Mir, Cecilio Pla, Rusiñol, Zuloaga y Sorolla.
Además, posee la más importante colección de arte cubano del mundo, que abarca desde el siglo XVI hasta la contemporaneidad.
El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana atesora una impreisonante colección de arte español formada por más de setecientas obras. Formada en un período de cerca de noventa años, esta colección tiene su origen en un grupo de cuadros españoles donados a la Institución como parte del núcleo fundacional relativo al arte universal, en el año 1913.
Las piezas más antiguas corresponden a las postrimerías del siglo XV, aunque los conjuntos más representativos pertenecen a los siglos XVII y XIX, incluído el cambio del siglo hacia el XX.
Sus procendencias son variadas, pero mayormente provienen del coleccionismo privado cubano del siglo XX; algunas han ingresado al Museo a través de donaciones y legados, entre los que sobresale el realizado en 1954 a nombre de Rafael Carvajal, que significó un notable incremento para la colección española. También son de gran importancia las transferencias hechas por el Estado, sobre todo en las décadas de 1960 y 1970.
Esta selección se distingue por presentar un panorama medio del desarrollo de la pintura española en su devenir histórico, desde fines del gótico hasta los albores del vanguardismo, aunque sobresalen obras de notable significación debidas a importantes artistas.
Desde el primer espacio dedicado al arte de los siglos XV y XVI representado por la pintura religiosa realizada para retablos y pequeños altares, y el retrato cortesano, hasta las diversas corrientes que se entremezclan en los últimos años del siglo y los primeros del XX, se aprecian en el último ámbito, en la que se reserva un espacio especial al luminismo valenciano en la figura de Joaquín Sorolla, su máximo exponente.
Información cedida por la organización
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