CGAC: GUILLAUME LEBLON. PARALLEL WALK
GUILLAUME LEBLON
PARALLEL WALK
Inauguración 10 de abril a las 20 horas
10 abril - 29 junio de 2008
CGAC. Centro Galego de Arte Contemporánea
Valle Inclán s/n
15704 Santiago de Compostela
www.cgac.org
Comisarios: Eva González Sancho y Manuel Olveira
El trabajo que Guillaume Leblon (Lille, Francia, 1971) presenta en Parallel Walk se relaciona en parte con las posiciones conceptuales o con el arte de sistemas de los años setenta. Sus obras no son tanto objetuales cuanto elementos de construcción, de interrogación y de exploración de la realidad. Por ello acostumbra a huir de los argumentos positivistas en aras de operaciones que inciden en la calidad poética de la experiencia. Su método de trabajo no es demostrativo ni científico, sino interrogativo; e interrogar, en la obra de Guillaume Leblon, no equivale a buscar una respuesta sino a explorar un fenómeno.
Así pues, es difícil ubicar su trabajo entre la homologada y sancionada producción artística contemporánea y, todavía más, adscribirlo a alguna de las categorías determinadas por la reciente historia del arte. Ciertamente en su producción distinguimos instalaciones (a veces específicamente contextualizadas en un espacio expositivo), objetos, esculturas, fotografías, películas y performances; pero todo ello apenas ayuda a entender ciertas sutilezas de su trabajo ya que este se mueve entre varios campos, tal y como afirma el propio artista: “Cada obra será, de modo alternativo, un dibujo, un modelo, una figura, una imagen o una ruina. Las relaciones que se establecerán entre el espectador y la obra cambian constantemente de estatus. La organización del material y las figuras arquetípicas del hábitat (pared, muebles, ventana, jardín) trastocan la jerarquía entre el objeto acabado y sus fases iniciales. En la entrada exterior me gustaría exhibir Punishment, un cubo de hielo que tendrá el tamaño de un bloque de piedra. Sobre el cubo habrá una moneda o una pequeña pieza de metal”.
En efecto, ubicada en el umbral de la exposición, Punishment (2008) evidencia varios aspectos a tener en cuenta respecto del conjunto de los trabajos presentados: la relación de las diferentes obras con la arquitectura específica del museo santiagués, la tensión entre la presencia de las obras y la organización estructural del espacio expositivo, la cualidad escurridiza de muchas de sus propuestas, la imposibilidad de una aprehensión total, la relación entre interior y exterior, el rasgo performático de su propuesta, o el interés del artista por los cambios, las transformaciones y las huellas derivadas tanto de las acciones performáticas como de las mutaciones, alteraciones y manipulaciones que presentan los materiales, objetos y espacios. Esta pieza tan característica de su producción, da paso a otras obras ya conocidas, como L”arbre (2005), Olives (2006) o Notes (2007), que participan de las características genéricas arriba mencionadas. Aunque todas han sido producidas para exposiciones anteriores, en esta ocasión han sido instaladas en función de la especificidad del CGAC. La exposición se completa con un grupo de piezas completamente nuevas, concebidas para responder a las especiales condiciones volumétricas, espaciales y estructurales del edificio, y a sus ritmos quebrados y sinuosos.




