SUR LE DANDYSME AUJOURD’HUI:
Del maniquí en el escaparate a la estrella mediática
15 enero – 21 marzo 2010
CGAC. Centro Galego de Arte Contemporánea.
Rúa Valle Inclán, s/n. Santiago de Compostela
Imagen: John Bock. Dandy. 2006. Cortesía de Kolsterfelde, Berlín y Anton Kern, Nueva York
El Antiguo Régimen ha caído a golpe de guillotina, la igualdad se establece como principio, la industralización modifica usos y costumbres, además de imponer a una nueva clase social, las ciudades se iluminan por la noche y las avenidas se ensanchan para convertirse en escenarios de una nueva vida.
A mediados del siglo diecinueve la sociedad europea se abre paso hacia la modernidad enarbolando la idea de progreso como estandarte. Solo unos pocos, hasta cierto punto nostálgicos, algo decadentes y bastante melancólicos se resisten a su avance. El dandi, figura heroica que resiste los envites de la modernidad con los nudos de su corbata y bibliotecas llenas con los mejores títulos de todas las épocas de todos los países, enfrenta a la homogeneidad, la distinción; a la masa, el yo más absoluto.
La definición más común de dandismo solo hace referencia al buen gusto, como mucho sumado a una cierta excentricidad precursora de nuevos estilos. Pero los dandis del siglo diecinueve fueron mucho más y han sobrevivido hasta nuestros días a través del mito, convertidos en personajes de novela y en motivos de tratados y ensayos, y también a través de ciertas estrategias que fueron asumidas con las vanguardias y perceptibles en la obra de muchos artistas contemporáneos.
La narración de la exposición se articula a través de tres figuras paradigmáticas para resaltar las aportaciones de cada una de ellas —George Bryan Brummell, Charles Baudelaire y Oscar Wilde— a esta peculiar genealogía del dandismo. La medida actitud del dandi brummelliano es la necesaria afirmación del yo como única verdad demostrable, lo que convierte el resto en una realidad construida, maleable al gusto de aquél dispuesto a hacerlo. El baudelairiano construye un mundo melancólico, “el último destello en las decadencias”, decadente en sí mismo, demostrándose único manipulando los principios de la incipiente democracia homoegeinizadora. El dandi wildeano es el icono de lo modernidad, aquel que vincula la identidad a la manipulación ambigua o excesiva de la apariencia y que dotará al término de las connotaciones con que llega al siglo veinte, el de la celebridad y el glamour.
El dandismo es principalmente una actitud, donde la apariencia es solo la exteriorización de una disposición, social, política y también moral, que refleja la voluntad de resistencia del individuo dentro de la sociedad
Artistas:
Ignasi Aballí (Barcelona, 1958), Pierre Bismuth (Paris, 1963), John Bock (Gribbohm, Germany, 1965), Carol Bove (Geneva, 1971), Slater Bradley (San Francisco, 1975), Mat Collishaw (Nottingham, United Kingdom, 1966), TM Davy (New York, 1980), Iris van Dongen (Tilburg, Holland, 1975), Tracey Emin (London, 1963), Suso Fandiño (Santiago de Compostela, 1971), Dora García (Valladolid, 1965), Babak Ghazi (London, 1977), Piero Golia (Naples, 1974), Douglas Gordon (Glasgow, 1966), Richard Hawkins (Mexia, Texas, 1961), Jeff Koons (York, Pennsylvania, 1955), Michael Krebber (Cologne, 1954), Muntean/Rosenblum (Marcus Muntean, Graz, Austria, 1962, and Adi Rosenblum, Haifa, Israel, 1962), Juan Luis Moraza (Vitoria-Gasteiz, 1960), Joan Morey (Palma de Mallorca, 1972), Carlos Pazos (Barcelona, 1949), Elizabeth Peyton (Danbury, Connecticut, 1965), Richard Prince (Panama, 1949), Christoph Schmidberger (Eisenerz, Austria, 1974), Steven Shearer (New Westminster, Canada, 1968), Cindy Sherman (Glen Ridge, New Jersey, 1954), Yinka Shonibare MBE (London, 1962), Zak Smith (Syracuse, New York, 1976), Meredyth Sparks (New York, 1972), Lisa Tan (Syracuse, New York, 1973), Gavin Turk (Guildford, United Kingdom, 1967), Francesco Vezzoli (Brescia, Italy, 1971), Andy Warhol (Pittsburg, 1928-Nevw York, 1987) and TJ Wilcox (Seattle, 1965).